Detrás de una supuesta “buena causa” puede haber maltrato, abandono y explotación animal.
Cada vez es más común ver a personas pidiendo dinero en calles, avenidas o cruces transitados con cachorros en brazos o dentro de jaulas. A simple vista, puede parecer una acción noble: dicen que buscan adopciones o que necesitan donativos para alimentar a los animales. Pero en muchos casos, la realidad es muy diferente. Detrás de estos actos hay abandono, negligencia y explotación.
Recientemente, la Brigada de Vigilancia Animal rescató a varios perros que eran utilizados para pedir limosna en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Algunos estaban dentro de jaulas pequeñas, desnutridos, sin agua, y otros parecían estar dopados o tan débiles que apenas podían moverse.
¿Por qué hacen esto?
Algunas personas se aprovechan de la empatía que generan los animales para obtener dinero fácil. Utilizan cachorros o animales enfermos para generar lástima, portan carteles falsos y aseguran trabajar para refugios inexistentes. Sin embargo, muchas veces ni un solo peso se destina a alimento o atención médica. Los animales son usados como herramienta y mantenidos en condiciones inhumanas.
¿Cómo reconocer un caso de explotación?
A veces es difícil identificar cuándo se trata de una situación real y cuándo no. Sin embargo, hay señales claras de alerta:
Los animales están siempre pequeños, enfermos o muy adormilados.
No hay pruebas de que pertenecen a un refugio legal.
No permiten hacer preguntas sobre adopciones ni explican claramente qué harán con el dinero.
Utilizan jaulas pequeñas o transportadoras en sitios sin sombra ni agua.
Mantienen a varios animales juntos, en condiciones poco higiénicas.
¿Qué dice la ley?
En la Ciudad de México, la Ley de Protección a los Animales prohíbe cualquier forma de maltrato, abandono o explotación que ponga en riesgo la salud o bienestar de los animales. En estos casos, la mendicidad con animales puede constituir una violación directa a la ley.
Si detectas una situación sospechosa, puedes reportarla a:
Brigada de Vigilancia Animal (BVA)
Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT)
Secretaría de Seguridad Ciudadana o autoridades de tu alcaldía
¿Qué puedes hacer tú?
En PETLOC creemos que una ciudadanía informada es clave para proteger a los animales. Estas son algunas acciones que sí marcan la diferencia:
No des dinero a personas que utilizan animales para pedir limosna.
Si ves un caso sospechoso, toma fotos y repórtalo a las autoridades correspondientes.
Apoya solo a refugios reales y legalmente constituidos, que cuenten con redes sociales activas, transparencia y contacto verificable.
Informa a tu familia y comunidad sobre este tipo de maltrato disfrazado de caridad.
Si deseas ayudar, considera donar alimento, ofrecer voluntariado o adoptar de forma responsable en organizaciones éticas.
Cuidado con las adopciones falsas
Otra forma de engaño es fingir que se están regalando animales, cuando en realidad solo buscan obtener dinero. Piden un “donativo de adopción” y nunca entregan al animal. Siempre verifica:
Que exista una página web o redes sociales activas.
Que la organización tenga historial real de adopciones.
Que puedas pedir referencias o contactar a otros adoptantes.
Denunciar salva vidas
Muchos de los animales usados en estas prácticas fueron abandonados, robados o incluso extraviados. Algunos tienen familia buscándolos y terminan siendo explotados para obtener ganancias. En PETLOC trabajamos para que cada animal perdido tenga la oportunidad de volver a casa.
Si ves animales siendo usados para mendicidad, no lo ignores. Denuncia, informa y comparte. Al hacerlo, ayudas a frenar el maltrato y a proteger a quienes no pueden defenderse por sí mismos.
¿Y tú qué opinas?
¿Has visto situaciones parecidas en tu ciudad o colonia?
Cuéntanos en los comentarios y comparte este artículo para que más personas sepan reconocer y frenar la explotación animal disfrazada de caridad.






